Banquete onírico Inédito (Circa 1988)
(A partir del comentario de Francisco Pedroza, sencillo y caraqueñísimo candidato presidencial de su Partido Legalista de Venezuela, quien aseguró que CAP tenía matas de caviar en su casa.) Manos elegantes en alto, blancas, de manicures perfectas; entre los dedos sonreídos de oro y diamantes, y perlas, y rubíes, y esmeraldas, los racimos de caviar descendían desde las no muy altas ramas de los lozanos y fuertes ejemplares del rarísimo y codiciado árbol. Cada tres o cuatro mesas, prestos a acudir a la sleeperette más cercana, los molinillos del paté dé fois, fresco como ninguno, puesto que en la parte inferior, en una jaulita dorada, retozaban inocentes los casi extintos fois, acurrucándose gustosos en la mano que escogía el próximo. Maravillan por igual su celestial sabor y su carencia de hígado. Los circunstantes amantes de la aventura podían cazar personalmente, o a través de los criados dispuestos para ello, a la encina, astuto animalito que desafía la sagacidad de cazado...